ChatGPT es cumplidor. Los resultados que te ofrece son aceptables. No puedes decir que esté mal lo que escribe. Sin embargo, notas que le falta ese “no sé qué, qué sé yo…”.
No tiene tu personalidad, le falta alma. Lo puedes haber escrito tú… o el vecino de enfrente. Y eso significa perder tu mayor ventaja competitiva: tu autenticidad.
Pero no tiene por qué ser así.
Si configuras bien ciertos campos de ChatGPT, le das las instrucciones adecuadas y grabas en su memoria unas premisas de estilo ineludibles, el cambio es radical. Pasas de un texto neutro a uno con tu voz.
Y ahí está el verdadero salto: convertir a la IA en tu aliado creativo sin perder tu esencia.
Los beneficios de personalizar ChatGPT
Siempre decimos que la IA puede hacer por ti el 70 % del trabajo. El otro 30 % depende de ti. Y eso en el mejor de los casos.
Si usas ChatGPT sin entrenar, la balanza se desequilibra: tendrás que dedicar más tiempo a pulir lo que escribe, tus textos perderán consistencia y la autenticidad se quedará por el camino.
1. Consistencia en tu comunicación
Tus contenidos son la voz de tu marca personal o de empresa. Cada vez que publicas un post, lanzas una newsletter o respondes a un cliente, estás trabajando tu branding.
Si cada pieza tiene un tono distinto, confundes.
Al entrenar a ChatGPT, consigues coherencia, consistencia y un estilo que refleja tu esencia.
Además, la IA peca de ciertas coletillas que la delatan, por lo que la humanización de textos, ya sea asistida o por motu proprio es un must.
2. Ahorro de tiempo real
Escribir desde cero cada pieza supone horas de esfuerzo.
Con ChatGPT entrenado, partes de un borrador que ya suena a ti. No empiezas en blanco ni pierdes tiempo en reescribir tantas frases que “no son tuyas”.
3. Diferenciación frente a la marea de IA
Hoy, cualquiera puede pedir a ChatGPT un post sobre productividad o marketing.
El problema es que la mayoría de esos textos suenan igual: correctos pero impersonales.
Lo que marca la diferencia es tu toque personal y tu expertise.
Tu estilo es lo que hace que tu contenido se reconozca en segundos, y tu experiencia y conocimientos, los que agregan ese punto de calidad y diferenciación.
Lo bueno de ChatGPT es que puedes exigirle todo lo que consideres y guiarle ahí donde todavía no llega.
Por ejemplo, en este post te podría decir cómo hacer la configuración básica de ChatGPT y listo. Pero podemos ir un paso más allá con el que ChatGPT no cuenta.
Tenemos que darle instrucciones de nuestro tono de voz. Al mismo tiempo, hemos mencionado la importancia de los contenidos para tu branding.
Tono de voz + Branding = Identidad verbal.
¿Y si creamos nuestra propia identidad verbal para dar aún más contexto a ChatGPT y que el estilo sea inequívoco? Lo haremos. :-)
4. Más credibilidad y cercanía
Escribir con coherencia, aportando valor y “a tu manera” genera confianza y autoridad.
Justo lo que necesitas para conectar y convencer a tu audiencia de que eres la persona que buscan.
5. Escalabilidad sin perder alma
Personalizar tu ChatGPT y trabajar tu identidad verbal requiere tiempo y trabajo. Pero una vez que tienes tu identidad plasmada en instrucciones, ya lo tienes para todo. Como mucho tendrás que acomodar algún detalle en determinados proyectos.
Ya sea para escribir un email, optimizar tu perfil de LinkedIn, un post de blog… tendrás tu identidad trabajada.
Es una de las mejores inversiones que vas a hacer porque impacta directamente en los resultados que la IA te ofrezca.
Ejemplo real: con y sin personalización
- Sin personalización:
“Entrenar a ChatGPT es una excelente manera de optimizar tu productividad y alcanzar mejores resultados en tu negocio.”
(Genérico, académico, sin alma. Podría estar en cualquier blog).
- Con personalización:
“Entrenar a ChatGPT es como darle tu propio timbre de voz. Deja de sonar plano y empieza a hablar con la frescura y claridad que necesitas para diferenciarte.”
(Aterrizado, cercano, con imagen visual y tono humano).
¿Cómo crear tu identidad verbal?
Personalizar ChatGPT empieza por ti.
Antes de pedirle que escriba con tu voz, necesitas tener claro qué define tu estilo.
A eso lo llamamos identidad verbal: el conjunto de rasgos que hacen que cualquier persona pueda reconocer que ese texto lleva tu firma.
Empieza revisando tus propios textos: emails, posts, artículos, incluso mensajes de WhatsApp. Pregúntate:
- ¿Uso frases largas o cortas?
- ¿Soy más directo o tiendo a matizar?
- ¿Qué expresiones repito sin darme cuenta?
- ¿Suelo usar humor, metáforas, ejemplos cotidianos?
- ¿Qué tipo de vocabulario utilizo? Técnico, cercano…
- ¿Me permito ciertas licencias? Por ejemplo, palabrotas…
- ¿Hay palabras prohibidas?
La idea es que escojas varios textos que hayas escrito (o incluso audios) y que te representen y se los des a ChatGPT para que “extraiga” tu tono de voz.
¿No te gusta cómo escribes?
Entonces elige textos de otras personas cuyo tono te guste y proporciónaselas a ChatGPT. Así, tendrás una base sobre la que trabajar tu tono. Aquí sí que tendrás más trabajo que hacer, ya que tendrás ajustar la estilometría.
¿No sabes por dónde empezar?
Haz un trabajo a la inversa. Dile a ChatGPT que quieres diseñar tu identidad verbal y que qué necesita que le proporciones. Simplemente, dale lo que te pide.
Ante la duda, el método inverso no falla.
Elementos de la identidad verbal que debes tener en cuenta (aunque ChatGPT seguramente te lo diga)
Intenta darle a la IA todo el contexto que puedas. A partir de aquí, deja que ella haga su magia.
1. Incluye el contexto
Quién eres, a qué te dedicas, cuáles son tus objetivos y tu buyer persona.
2. Define tu tono y personalidad
Tu tono no es solo una etiqueta (“cercano”, “profesional”), sino una mezcla de matices:
- Formalidad: ¿eres más serio o desenfadado?
- Calidez: ¿sueles incluir cercanía o mantienes cierta distancia?
- Velocidad: ¿prefieres frases pausadas o un ritmo ágil y enérgico?
“Mi tono es profesional, cercano y con toques de humor ligero. Explico con claridad, uso ejemplos cotidianos y evito sonar académico.”
2. Pide a la IA que confiese sus pecados
Pregúntale cuáles son las coletillas, estructuras o expresiones de las que abusa, e inclúyelas también en las instrucciones, para que el texto quede más pulido. Así eliminas “lo artificial”.
3. Establece tus “sí” y tus “no”
Aquí entra lo que hará que ChatGPT no se salga de tu carril.
- Sí: preguntas retóricas, analogías visuales, referencias culturales sutiles.
- No: coletillas de IA (“en resumen”), adverbios en -mente, gerundios de posterioridad
4. Elabora tu guía de estilo personal
Reúne todo lo anterior en un documento que sirva de brújula. Incluye:
- Descripción de tu tono.
- Ejemplos de textos “muy tú”.
- Palabras, expresiones propias o a evitar.
- Recursos que quieras que se repitan (metáforas, preguntas, comparaciones).
- Instrucciones de formato: jerarquía de encabezados, listas, CTA, etc.
5. Entrégasela a ChatGPT como “manual de identidad”
Crea un documento de esta tu guía para usarla en tus prompts, proyectos y configuración personalizada.
¿Cómo personalizar tu ChatGPT?
Con la guía de estilo en mano, vamos a personalizar todos los campos personalizables en ChatGPT.
1. Ajustes – Personalización
Instrucciones personalizadas
Es el espacio donde defines cómo quieres que ChatGPT te responda.
- Aquí puedes dar pautas de tono, estilo de redacción, nivel de detalle, idioma, estructura (listas, tablas, narrativa).
- Por ejemplo: “Responde en un tono profesional y cercano, con frases cortas, ejemplos prácticos y evita tecnicismos innecesarios”.
- Incluye también lo que NO quieres (como coletillas de IA o adverbios terminados en “-mente”).
Etiquetas de tono (Hablador, ingenioso, franco, etc.)
Son sugerencias que ChatGPT puede usar como referencia para modular su voz.
- Puedes marcar varias según lo que encaje contigo.
- No sustituyen tus instrucciones, pero ayudan a reforzar tu estilo.
Acerca de ti: apodo
- Aquí defines cómo quieres que ChatGPT te llame en las conversaciones.
- Puede ser tu nombre, un apodo o incluso tu marca personal.
Ejemplo: “Jean Noel”, “Growit”, “Francés de la IA”.
Acerca de ti: ocupación
- Sirve para dar contexto sobre tu rol o profesión.
Esto ayuda a que ChatGPT adapte las respuestas a tu sector.
Acerca de ti: más sobre ti
Es un campo libre para añadir información relevante que quieras que ChatGPT recuerde en los resultados.
Aquí puedes añadir matices para que ChatGPT entienda cómo quieres que suenen sus respuestas y qué valoras en un texto.
- Tu público objetivo.
- Qué tipo de proyectos haces.
- Qué estilo de comunicación quieres mantener siempre.

Memoria
Aquí decides si ChatGPT debe recordar información entre conversaciones.
- Hacer referencia a las memorias guardadas: activa o desactiva la capacidad de que recuerde datos que le has enseñado (tu ocupación, buyer persona, estilo).
- Hacer referencia al historial de chats: permite a ChatGPT usar lo hablado en esa sesión para mantener continuidad.
Si lo activas, la IA sabrá mantener consistencia entre sesiones (ejemplo: siempre recordará que eres fotógrafa de bodas sin que se lo repitas).
Modo de grabación
Aquí decides si ChatGPT puede consultar transcripciones y notas de grabaciones anteriores (si usas la función de grabar voz o reuniones).
- Consultar historial de grabaciones: si lo activas, ChatGPT podrá usar esas transcripciones como referencia futura.
Es útil si haces brainstorming por voz y quieres que la IA recuerde lo hablado.
Avanzado
En este desplegable puedes encontrar ajustes adicionales (dependerán de la cuenta y del plan que tengas).
- Búsqueda en Internet
Da permiso a ChatGPT acceder a la web en tiempo real.
Ideal para obtener datos actualizados (tendencias, noticias, precios, etc.). Si lo desactivas, ChatGPT solo responderá con la información entrenada hasta la fecha de corte.
- Programar
Habilita el intérprete de código y el entorno Python (sandbox).
Sirve para cálculos complejos, análisis de datos, generar gráficos, procesar CSV, etc. Muy útil si trabajas con datos, Excel, analítica o quieres prototipar rápido.
- Lienzo
Permite colaborar en texto y código con la función de Canvas (modo de trabajo más visual y organizado). Facilita estructurar proyectos, redactar documentos largos o trabajar en equipo con claridad.
- Voz avanzada
Hace que las conversaciones habladas sean más naturales y expresivas. Si usas ChatGPT en modo voz, la calidad de la entonación y el ritmo mejora, ideal para usarlo como asistente personal o practicar idiomas.
2. Memoria
Hacemos un alto en el camino en la Memoria de ChatGPT.
La memoria permite que ChatGPT recuerde información de ti entre sesiones.
Así no tienes que repetir siempre tu contexto (ocupación, tono, preferencias de estilo, proyectos en los que trabajas).
Hacer referencia a las memorias guardadas
Si está activado, ChatGPT usará lo que tenga guardado sobre ti para dar respuestas consistentes.
Ejemplo: si guardaste que eres fotógrafa de bodas, la IA propondrá ejemplos y textos relacionados con tu sector sin que tengas que recordárselo.
Hacer referencia al historial de chats
Le permite usar lo hablado en la conversación actual como contexto para seguir el hilo.
Gestionar memoria (botón de la derecha)
Aquí puedes revisar lo que ChatGPT ha guardado, editarlo o borrarlo. Tienes control total: puedes resetear la memoria cuando quieras.
No está de más, revisarlo de vez en cuando y eliminar conversaciones que pueden desvirtuar el contexto.
Diferencia entre Memoria y Personalización
Las instrucciones personalizadas son reglas fijas que tú mismo escribes (“quiero que escribas en un tono cercano, sin tecnicismos, con ejemplos prácticos”).
La memoria son datos que la IA va aprendiendo y guardando de ti en el tiempo (tu profesión, tu estilo, tu buyer persona).
La combinación de ambos es la que consigue que ChatGPT trabaje realmente como tu asistente personal.
Por ejemplo:
- En tus instrucciones personalizadas defines: “Tono profesional y cercano, con ejemplos prácticos. No uses coletillas de IA”.
- En la memoria se guarda que eres “fotógrafos de boda”.
3. Funcionalidad «Proyectos»
Los proyectos son mini-espacios de trabajo dentro de ChatGPT que te permiten:
- Agrupar chats, archivos e instrucciones personalizadas bajo un mismo nombre.
- Separar contextos, de manera que no se mezclen los temas ni el tono de cada proyecto.
- Definir reglas específicas para cada uno, distintas de tu configuración global.
Pongamos un ejemplo:
Tienes tu personalización general donde ChatGPT sabe que tu tono es cercano y profesional, que trabajas en marketing y que te diriges a un público de pymes.
Creas un proyecto llamado “Cliente A – SEO”. Ahí le añades instrucciones adicionales: “En este proyecto quiero que uses un tono más técnico, con datos y referencias SEO. Prepárame informes comparativos y evita ejemplos coloquiales”.
Después creas otro proyecto, “Cliente B – Redes sociales”, con un enfoque completamente distinto: “Aquí usa un tono inspirador, creativo y ligero. Piensa en textos cortos para Instagram y LinkedIn, con emojis y llamadas a la acción”.
De esta manera, cada vez que entres a un proyecto, ChatGPT ajusta sus respuestas según esas reglas, sin que tengas que reescribir todo tu briefing cada vez.
¿Y lo mejor? Dentro de cada proyecto puedes guardar archivos, consultar chats anteriores y trabajar con instrucciones específicas. Es como tener carpetas virtuales que mantienen todo ordenado y consistente.
Así, la lógica quedaría clara:
- Personalización global: tu estilo base, lo que siempre quieres que ChatGPT tenga presente.
- Proyectos: mini-brújulas que cambian según el cliente o el tema en el que trabajes.
4. En el propio prompt
El prompt es la instrucción que das en el momento. Aunque tengas configurado un estilo general o un proyecto, el prompt siempre tiene prioridad.
Aunque tu configuración base diga “tono profesional”, en esta conversación ChatGPT se adaptará al estilo que pediste.
Lo que escribes en el prompt es lo que ChatGPT sigue al pie de la letra en esa respuesta.
¿Cómo prioriza ChatGPT las instrucciones?
Cuando interactúas con ChatGPT, la IA no solo lee lo que escribes en el prompt.
Combina varias capas de información que influyen en la respuesta.
El orden de prioridad suele ser este:
1. El propio prompt (lo inmediato)
Lo que escribes en el mensaje actual es lo que más peso tiene. Si le pides que escriba “como si fueras un chef”, seguirá esa instrucción, incluso aunque tu configuración habitual sea otra.
2. Proyectos (o el contexto de la sesión)
Si estás trabajando en un proyecto específico (por ejemplo, un post largo con varias sesiones), ChatGPT recuerda el hilo de conversación para mantener consistencia.
Este “mini-contexto” se pierde al cambiar de conversación, salvo que lo vuelvas a dar.
3. Memoria
La memoria es lo que ChatGPT conserva de ti entre conversaciones: tu sector, tu tono, tu buyer persona…
Esto le ayuda a ajustar respuestas sin que tengas que repetirlo siempre. Tú controlas qué se guarda y puedes editar o borrar entradas.
4. Personalización (Custom Instructions)
Son las instrucciones fijas que tú defines: qué quieres que ChatGPT sepa de ti y cómo quieres que responda.
Funcionan como la base del sistema y se aplican siempre, salvo que el prompt puntual las contradiga.
Conclusión
Personalizar ChatGPT es la diferencia entre recibir textos correctos pero planos o conseguir piezas que suenan a ti, con tu tono y tu personalidad.
Al afinar las instrucciones personalizadas, activar la memoria, organizarte con proyectos y dar el remate con un buen prompt, conviertes a la IA en un aliado creativo que entiende tu voz, tu público y tus objetivos.
Dedicar unos minutos a configurar estas capas es una inversión que se nota desde el primer contenido: más consistencia, más cercanía y más autenticidad.
Al final, no se trata de que ChatGPT escriba en tu lugar, sino de que escriba a tu lado, amplificando tu voz sin que pierdas tu esencia.



